Misiones LeeMinistro de Cultura y Educación
Lic. Hugo Passalacqua Subsecretaria de Educación CPN María Estela Derna Presidente del Consejo General de Educación Arq. Fernando Juan Dasso Directora Ejecutiva del Servicio Provincial de Enseñanza Privada Lic. Liliam Prytz Nilsson Directora General de Programación y Evaluación Educativa/ Coordinadora Técnica Provincial R.F.F.D.C. Prof. Graciela Rovira Referente del Plan Provincial de Lectura "Misiones Lee" Mgter.Claudia Mariana Santiago Capacitadores: Lic. Lidia Schöninger Prof. Alejandro Di Iorio Prof. Damián Prieto Asistente Técnico: Lic. Raquel Benchoff TemasEnlaces
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El libro álbum, una deuda en la literatura infantil argentinaCecilia Bajour y Marcela Carranza Resumen El libro - álbum, caracterizado por la presencia de dos códigos simultáneos, imagen y texto, es uno de los géneros de la literatura infantil y juvenil más experimentales en la actualidad. Su doble naturaleza "exige" la apertura hacia formas de lectura que trascienden al texto verbal, haciendo posible su conexión con otros lenguajes vinculados a la imagen: plástica, cine, publicidad, fotografía, historieta.... La fuerza experimental de los procedimientos formales en los libros-álbum, desde el punto de vista plástico y literario (y en el diálogo entre ambos códigos), pero también en su diseño y construcción como objeto, genera una lectura que va más allá de lo meramente temático y argumental; una lectura más ligada al juego con las formas y el lenguaje, más atenta al placer estético de la palabra y la imagen. Sin embargo observamos la casi total ausencia de este género en Argentina. El libro álbum, que ocupa un lugar destacado en publicaciones especializadas a nivel internacional, tanto en países europeos como latinoamericanos, no ha tenido prácticamente desarrollo en nuestro país. Significativa ausencia sobre la cual, como lectoras y mediadoras, nos hemos propuesto reflexionar. El libro álbum, una deuda en la literatura infantil argentina Vamos a hablar de una ausencia La ilustración de libros para niños y jóvenes tiene una rica e interesante historia en nuestro país. Hasta no hace muchos años, sin embargo, esta trayectoria no era valorada por las editoriales, por el campo de la literatura infantil y juvenil y por los mismos lectores a la hora de tener en cuenta el lugar de los ilustradores como autores. Hoy, esa situación ha cambiado significativamente sobre todo gracias a la lucha consecuente de los ilustradores, muchos de ellos reconocidos tanto en nuestro país como en el extranjero. De todos modos, este cambio de posición en torno al rol de la ilustración en la Argentina no tuvo en cuenta un género como es el libro álbum, que hace años se desarrolla en otros países, algunos de ellos latinoamericanos, como México, Brasil y Venezuela. A partir de nuestra experiencia en cursos de capacitación para docentes, charlas y escritura de artículos y reseñas de libros álbum, pudimos comprobar el casi total desconocimiento del género por parte de los lectores y mediadores. En el caso de los docentes, principales intermediarios entre los libros y los chicos, hemos constatado que conocen muy pocos títulos y, ocasionalmente, algunos autores que llegaron a las escuelas ya sea por el Plan de lectura o por bibliotecarios activos e informados que intentaron renovar los fondos de sus bibliotecas escolares. Los escasos libros que se pueden hallar en algunos estantes pertenecen casi exclusivamente a la colección Los especiales de la orilla del viento del Fondo de Cultura Económica de México (por ejemplo se pueden hallar algunos libros de Chris Van Ahlburg, como Jumanji o La escoba de la viuda o de Anthony Browne, como la serie de su personaje Willy; no mucho más). Sin embargo, tanto los docentes como una gran parte de quienes pertenecen al campo de la literatura infantil y juvenil, desconocen la denominación del libro álbum y sus particulares características. Por lo tanto, no tienen la oportunidad de acceder a un objeto cultural que puede enriquecer enormemente la educación estética tanto de quienes se inician en la lectura como de quienes ya han avanzado en ella. Hasta antes del desencadenamiento de la crisis económica que estalló en diciembre de 2001, era posible comprar libros álbum a precios razonables en algunas librerías. Luego de ese momento, este género sufrió las consecuencias de la censura económica que sufren hoy los lectores de nuestro país: precios exorbitantes y dificultades para su importación. Un aspecto para destacar es que ni antes ni después de esta crisis los lectores argentinos pudieron disfrutar de muchos artistas de reconocimiento internacional, considerados clásicos como Maurice, Sendak, Leo Lionni, Tomi Ungerer y otros. En este trabajo nos preguntaremos por algunas razones de esta ausencia. El silencio en Argentina en torno a uno de los géneros más pujantes y creativos de los últimos tiempos contradice la presencia significativa que éste tiene en importantes centros de difusión e investigación y en publicaciones sobre literatura infantil en español, como el Banco del Libro de Venezuela, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez en España, la Revista Latinoamericana de LIJ, publicación del IBBY, o Peonza y Babar de España y Espacios para la Lectura (publicación del FCE de México). En los últimos años, cada vez más teóricos especializados en literatura infantil, como Teresa Colomer y David Lewis, han publicado artículos que reflexionan sobre el libro álbum. ¿Qué nos estamos perdiendo? Para aproximarnos al libro-álbum, de lo primero que debemos hablar es de su particular relación entre el texto y la imagen. Cuando tenemos un libro álbum en nuestras manos nos vemos sorprendidos por la presencia notable de la ilustración. Contrapunteo de imagen y palabra, donde la imagen narra lo no dicho por la palabra, o la palabra dice lo dejado a un lado por la imagen. Un libro álbum no se entendería sin sus ilustraciones, así como la ilustración sin el texto perdería también su sentido. En un libro álbum la imagen supera el lugar de mero adorno o compañía del texto; la imagen es narrativa, portadora de la historia en sí misma y en diálogo con la palabra. Ilustración, texto, diseño y edición se conjugan en una unidad estética y de sentido. Nada es dejado de lado, el libro es un objeto artístico cuidadosamente elaborado en todos sus elementos. Frente a las predicciones apocalípticas del fin del libro a partir de la presencia hegemónica de la imagen, que supone el enfrentamiento de ambos lenguajes, algo así como libro vs. TV, libros vs. Internet, nos encontramos con un tipo de libro que lejos de preocuparse por tales predicciones ha sabido reconocer la importancia de la imagen en nuestra cultura, haciendo de la conexión entre ambos códigos un lugar de experimentación e innovación en el campo de la literatura infantil. Un libro álbum se lee y se ve, o si se quiere, se lee de otra manera. ¿Qué genera en el lector esta particular relación de diálogo entre dos lenguajes disímiles como son la imagen y el texto? El lenguaje temporal del texto nos impulsa hacia delante, a continuar la historia, mientras el lenguaje de la imagen se nos ofrece en su simultaneidad, su totalidad. Contradicción del texto que avanza y la imagen que nos detiene o nos hace volver a atrás. Lo que vamos construyendo está allí, en un lugar intermedio, en la bisagra entre ambos lenguajes. ¿Limita la imaginación del niño lector la fuerte presencia de la imagen en estos libros? Así lo subrayaría una posición ampliamente difundida en los profesorados que prohíbe mostrar las ilustraciones de un libro durante la narración de un cuento infantil, posición que en definitiva desconfía acerca de las posibilidades imaginativas de los seres humanos, y las posibilidades creativas de las artes plásticas y literarias. Este tipo de libros nos sitúa en un concepto amplio de lectura no restringida al texto verbal, donde imagen y texto toman elementos del cine, de la historieta, de la publicidad, del teatro, la plástica... El lector infantil entra así en conexión con diversas formas del acervo cultural actual y de la tradición, como parte del contenido de una historia pero también en la exploración de sus recursos y posibilidades formales. Hablamos entonces de la introducción de nuevos lenguajes, introducción que como hemos observado implica la referencia a otros textos de la literatura y fuera de ella, de las artes gráficas e incluso de la tradición pictórica. Recurso que los teóricos de la literatura han dado en llamar intertextualidad. En los libros álbum, como en el caso de un artista también muy reconocido internacionalmente: Chris Van Allsburg, es frecuente un efecto propio de la literatura fantástica, la ruptura de los límites entre la ficción y la realidad. En este autor la mayoría de sus historias son representaciones de la irrupción de lo sobrenatural en el mundo real. Textos que se proponen como libros aparentemente destinados a los primeros lectores nos ofrecen las mayores complicaciones y rupturas estéticas dentro del campo de la literatura infantil. Entre estas formas complejas los teóricos han hecho hincapié en la metaficción: Lucía Borrero define la metaficción como "una forma de ficción que "va más allá" de la ficción misma. Su finalidad es revelar los mecanismos internos mediante los cuales está construida la ficción y descubrir las técnicas narrativas empleadas por los creadores. Puede definirse como tipo de ficción que pone en evidencia sus mecanismos de funcionamiento interno y reflexiona sobre sí misma.1 Dicho de otro modo, muchos de los libros-álbum transgreden aquellas reglas implícitas de la ficción realista que permiten la ilusión de "realidad" de los mundos creados por el texto y la invisibilidad de sus técnicas de construcción. El destinatario Una de las características innovadoras del libro álbum es el destinatario que postula. No es fácil adoptar los usuales criterios de clasificación por edades con estos libros. Podemos decir que la distancia que separa los libros para chicos de los libros para adultos estalla cuando un lector tiene en sus manos un libro álbum. Las formas en que esto ocurre son diversas, pero podrían sintetizarse en el planteo de la lectura de este género como un juego en el que el lector está llamado a ser un partícipe privilegiado debido a que el significado sólo comienza a tramarse con él. Se podría pensar que este encuentro lúdico ocurre con mucho de lo que se denomina arte, pero el libro álbum lo logra con procedimientos no muy hallables en la literatura infantil y juvenil, como los que antes detallamos. Las ideas habituales acerca de lo que se considera leer son puestas en cuestión por este género. Como cuando la lectura de la imagen por parte de un niño que todavía no accedió a la comprensión del código escrito, le permite, gracias al juego propuesto por la imagen en algunos libros álbum, anticipar o contradecir el sentido que transmite el texto. Estos libros confirman que el niño sabe leer antes de leer, en el sentido clásico. Esta virtud ha sido comprobada en experiencias de lectura con chicos de sectores populares que no tienen facilidades para acceder a una oferta cultural diversa y de calidad y también con chicos con dificultades lectoras. En relación con estas posibilidades del libro álbum son interesantes las reflexiones del artista Ivan Pommaux, autor de “Lilia” y “La fuga” entre otros múltiples ejemplos del género: “Es importante tener en cuenta la idea de que un niño que todavía no sabe leer, pueda comprender por sí mismo un libro que cuenta una historia actualizada, densa o compleja (..)por eso imagino a los padres de mi joven lector como rivales y trato de hacer todo lo posible por eliminar a esos rivales (aún sabiendo que nada reemplazará jamás la lectura que de un cuento hace la madre o el padre a su hijo)."2 La asimetría característica de la relación adulto - niño, que en muchos textos de la literatura infantil se manifiesta en una posición paternalista y ejemplarizadora, en el libro álbum es relativizada. Se trata de textos que evitan la tentación didáctica y moralizante y respetan al niño en su autonomía. Conclusiones ¿Por qué prácticamente no hay libros álbum en Argentina? Se podrá aducir que hay limitaciones económicas. Sabemos que los libros álbum son caros en cuanto a su edición, pero no creemos que ésta sea una de las razones fundamentales y definitivas para impedir su publicación. Como hemos mencionado, el libro álbum implica un desafío. Desafío para el lector movilizado hacia nuevas formas de lectura que no se contentan con lo argumental y desvían la atención hacia su construcción formal, hacia el juego estético de los diversos lenguajes implicados. Desafío para los autores de la literatura destinada a los chicos dispuestos a no poner límites a su búsqueda artística. Pero desafío también para los editores, mediadores (padres, docentes) y especialistas. Creemos que en nuestro país se está evitando el riesgo; no parece haber lugar para el desafío y la confianza en los lectores. El sistema de la literatura infantil actual en Argentina se apoya en la imagen de un lector cómodo en lo conocido. Repetición de colecciones y autores, cuando no de mundos representados y temáticas cuya eficacia de venta, particularmente en las escuelas, parece estar ya probada. Si bien se podrá aducir que hubo desde hace veinte años un esfuerzo renovador dispuesto entre otros objetivos a desterrar el lastre didáctico y moralizante en la literatura infantil de nuestro país, citando a Ricardo Mariño3 en un artículo del año 1999 afirmamos que: "La intencionalidad moralizante no fue desplazada de un plumazo sino que hubo una especie de transición "psi", cuyos efectos todavía perduran. (...) La transición "psi" supuso un reemplazo de los contenidos morales por otros relativos a cómo vivir de manera "progresista" en el mundo contemporáneo: cómo debe resolverse un conflicto (dialogando), cómo respetar los derechos de los demás, etc. ... " Podemos agregar a esta "transición psi" aludida por Mariño, un aluvión de libros "políticamente correctos" que en estos últimos años se ocupan de transmitir a los futuros ciudadanos contenidos sociales, ecológicos, etc... Libros que vienen como anillo al dedo para el desarrollo en las aulas de los contenidos transversales. En otras palabras, cambiando de traje, más adecuado a los tiempos que corren, en los libros destinados a los niños y adolescentes persiste la preponderancia del elemento formativo por sobre su valor estético y literario, algo así como una idea de que los libros infantiles y juveniles deben servir para "algo más" y ese "algo más" tiene que ver con la escuela. Los temas cambian pero la intención y la posición paternalista formadora del adulto frente al niño, libro mediante, permanece. Un niño lector acosado al que queremos instruir y sermonear. Citamos nuevamente a Yvan Pommaux4, respecto a este tema: "Si ataco una idea de frente, pierdo la partida y me convierto en su prisionero. Si llegara a imponerse, me olvidaría de contar la historia y perdería toda fantasía, toda libertad". "Si me detengo, si siento que me estoy volviendo un poco didáctico y moralizante, respiro profundo y trato de mejorar" El libro álbum rompe inercias, es heterodoxo, es desafiante. Se sale de los cauces, implica búsquedas y riesgos. Aire puro para un lector respetado en su autonomía y libertad. Bibliografía Antología. El libro-álbum: Invención y evolución de un género para niños. Parapara Clave. Banco del Libro. Caracas, 1999. Borrero, Lucía en "Narrativas de fin de siglo para niños y jóvenes" en "Relalij" Nº 12 juliodic. 2000. IBBY. Bogotá. (p.6-15) Colomer, Teresa. "Caracterización de la narrativa infantil y juvenil actual" en La formación del lector literario. Fundación Germán Sánchez Ruiperez. Salamanca, 1998. Mariño, Ricardo en "Cambiando de tema..." "La Mancha. Papeles de literatura infantil y juvenil" Nº 8. Bs. As. Marzo 1999 (p.16-18). Pommaux, Yvan "La ruta del artesano" en "Enlaces con la crítica " Nº 4 Junio-septiembre, 2001. Banco del Libro. Venezuela. (p.2-7) 1 Borrero, Lucía. 2000. 2 Pommaux, Yvan 2001. 3 Mariño, 1999 . p.17. Comentarios » Ir a formulario
Bueno, hace tiempo que está escrita esta nota sobre libro-álbum, pero igual espero que lean mi comentario, ya que me ha gustado mucho el contenido y la explicación sobre de qué se trata todo esto.
Les comento que he empezado a escribir cuentos infantiles hace poco, y una amiga me ha tentado a incursionar en este tipo de libros; por supuesto ella se encargaría de los dibujos, ya que tiene experiencia previa en el tema. Para mí es algo novedoso, y todavía no he podido tener entre mis manos ningún libro que responda a este estilo, por lo que estoy leyendo información acerca de ellos, tratando de interiorizarme un poco en el tema. Así es como he dado con su excelente página. Si es que tienen alguna información más actualizada, y algún interés de contactarme, les dejo mi mail para comunicarnos. Desde ya muchas gracias, Lauri. Fecha: 04/05/2009 22:21. |
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